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El pasado fin de semana, pudimos volver a disfrutar de una de nuestras carreras favoritas: la Salomon Ultra Pirineu, donde estuvimos trabajando y nos sentimos como en casa.

Seguramente muchos ya sabréis que el podio de la prueba reina, la Ultra, fue para Kilian Jornet (10:24h), quien se sentía en muy buena forma, con un segundo puesto para Dmitry Mityaev (10:37h) y tercero Aurelien Dunand-Pallaz (10:44h).

En la categoría femenina fue Azara García (12:29h) la vencedora, seguida por Gemma Arenas (12:37h) y Ragna Debats (12:51h) quien acabó en tercera posición. Además también disfrutamos de grandes exhibiciones tanto en la Nit Pirineu, como en la Marató (dónde Ida Nilsson triunfó después de un tiempo lesionada) o la Mitja (que estuvo pasada por agua).

Pero esta vez no queremos dedicar el blog a hacer una crónica de la carrera, de estas ya habréis leído unas cuantas durante estos días, sino contaros cómo vivimos la Ultra Pirineu, una vez más, desde dentro y en las montañas del Cadí que tanto nos encantan.

Fuimos prácticamente todos los miembros del equipo Lymbus, ya que entre unas cosas y otras teníamos dos focos de trabajo importantes en el área de Sports Marketing y PR&Com.

Durante los 3 días frenéticos de la prueba, teníamos que gestionar la parte de prensa de la carrera, así como dar apoyo en la logística del evento y la comunicación interna.

El sábado nuestro día empezó a las 4 de la mañana preparados para todo lo que venía. El equipo de PR se preparaba para el tour de prensa y Sports Marketing perfilaba los últimos detalles de los avituallamientos de Kilian Jornet.

Entre algunas de las tareas dentro del área de PR&Com, estaba la de gestionar el tour de prensa, en el que fuimos acompañando a diferentes periodistas por algunos de los puntos más significativos de la carrera, para que pudieran vivirla desde dentro.

Aparte, también nos encargamos de compartir el material de la prueba, tanto fotos cómo videos, a los periodistas que no querían perderse ni un detalle de la Salomon Ultra Pirineu.

Además tuvimos la suerte de estar al lado de Kilian Jornet que confió en nosotros, un año más, para ayudarle en sus avituallamientos (no fuimos los únicos, ya que Emelie Forsberg y Ylva-Li también los siguieron hasta Prat d’Aguiló). Cargados con un número sorprendente de geles, unos pocos soft flasks y nada de comida para él, seguimos a Kilian durante todo el recorrido para apoyarlo en todo lo necesario. Aún así, hay algo que supera el levantarse a las 4 de la mañana, y es el último ‘avituallamiento’ de Kilian: atravesar la marea de gente y llevarlo de vuelta a casa, comerse un buen plato de pasta después de unos 100 km, que se dice pronto.

Pero no acaba todo con la llegada de los primeros a meta. El ritmo se acelera con la llegada de todos los participantes y aún más con la gestión de la prensa en meta, dónde los periodistas entrevistan a los corredores, mientras ellos intentan recuperar el aliento después de muchas, demasiadas, horas corriendo. Mientras el equipo Lymbus preparó el envío de las diferentes notas de prensa, contando las historias más emocionantes, los participantes, ganadores y ganadoras y todo aquello que hace que la carrera sea tan especial. 

Hasta el domingo no llegó el momento de relax en el que todos juntos pudimos celebrar que pese al estrés ¡todo salió como esperábamos!

Un año más hemos podido vivir en familia esta carrera que desde Lymbus hemos visto crecer poco a poco hasta el punto de ser conocida a nivel mundial. Pero por lo que más contentos estamos es por ver cómo poco a poco, y siguiendo siempre las medidas necesarias, vamos volviendo a la normalidad.

Por cierto, ¿fuisteis de los que vieron la carrera en directo?